| « Respondiendo a mis lectores (I) | ¡Muchas gracias! » |
JAMÁS
NUNCA, JAM?S, en la vida, ni por asomo, ni de casualidad, dejes la llave de casa metida en la cerradura por dentro. NUNCA, JAM?S, aunque también estés tu dentro.
Porque si me haces caso, y viene el casero por la noche, y quiere ense?arte no-se-qué cosa, y coges el llavero extra que está colgado en la entrada, y sales de casa, y cierras la puerta... sólo si me has hecho caso podrás volver a entrar.
Pero si no me has hecho caso, pagarás por el minuto más caro de tu vida. Porque, cuando encuentres de nuevo a tu casero que se acababa de marchar, y consigas una guía de teléfonos, y encuentres un cerrajero que quiera venir por la noche, vendrá, hará palanca en algún punto estratégico de tu puerta, y en menos de 60 segundos - literalmente - te abrirá la puerta. Se te quedará una cara de alelado indescriptible. Y todas las moscas del mundo cabrán en tu boca cuando te diga que, por 60 segundos, te cobra 140 euros.
Pero a pesar de todo, estarás contento, porque recordarás que el de la segunda llamada te cobraba mínimo 200 euros...
P.D.: El truco de la tarjeta de crédito no funciona en mi puerta.
Dirección para referencias de este mensaje
URL para Referencias (pinche con el botón derecho y copie la dirección del enlace)
6 comentarios
un saludo fer, espero que todo te vaya muy bien, y te regalaremos una palanca por si acaso, ;)
¡Un abrazo tocayo!
Cuando estuve en Burgos, jamás de los jamases dejé las llaves así, por ese preciso motivo; por otra parte, para otra vida me hago cerrajera :D
El truco es entrar, candar y dejar la llave sólo ligeramente introducida. De esta forma:
- No puedes salir sin descandar (con las llaves de la mano)
- Puede abrir alguien desde fuera
Como punto positivo te puedo decir que es una lección que se aprende de verdad... a mi no me ha vuelto a pasar al menos :)